Tiger Woods terminó 21º en el US Open
Bob Harig
ESPN.com
17 de June de 2012, 11:48 PM
SAN FRANCISCO -- Una semana que comenzó tan prometedora terminó bastante mal, con nubes negras rodeando el Club Olympic mientras Tiger Woods se retiraba al vestidor.
El U.S. Open todavía estaba en etapa decisiva, pero Woods ya no era un factor. No después de firmar sendos 75-73 el fin de semana, y menos tras quedar 6 sobre par luego de seis hoyos en la ronda final el domingo.
Tiger no se divirtió el fin de semana Tiger Woods entró al fin de semana empatado en la cima del U.S. Open. Luego se desmoronó. Tiger sufrió el segundo peor fin de semana de su carrera como profesional y, como resultado, su sequía en majors continúa. Aquí va un repaso a sus peores fin de semanas como profesional:
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Nunca admitirá que fue un paso atrás o una gran decepción, pero sin dudas después de tomar la ventaja a los 36 hoyos, Woods esperaba lograr un mejor resultado que el puesto 21 en el Club Olympic; su peor final como profesional en el U.S. Open.
De liderar y pensar en lograr su 15º major el sábado a terminar fuera del Top 20 el domingo no es lo que todos esperábamos, especialmente Woods.
Pero luego que una ronda final de 73 estiró su racha sin majors a cuatro años, Woods no habló como un hombre derrotado, incluso aunque inevitablemente sentía algún tipo de desagrado.
"Hay muchas cosas positivas para rescatar esta semana", dijo Woods, quien terminó +7 para el campeonato. "Le pegué muy bien a la pelota. Desafortunadamente no supe leer la velocidad de los greens hasta hoy".
"Pero en general, le forma en que le pegué a la pelota, la forma que la controlé toda la semana, es algo positivo hacia adelante y si hubiera aguantado ahí un poco mejor (el sábado) y fallado del lado correcto un par de veces, hubiera estado en mejor posición de cara al domingo".
Esto no fue igual que lo del Masters, donde Woods venía de una victoria dos semanas antes en el Arnold Palmer Invitational y luego perdió su swing en Augusta National, batallando para terminar empatado en el puesto 40 su peor final allí como profesional.
Woods ganó en Memorial dos semanas atrás para su 73º victoria en el PGA Tour y tenía grandes expectativas puestas aquí, que se potenciaron tras firmar sendos 69-70 y llegar a los 36 hoyos compartiendo la punta con Jim Furyk; un lugar que en ocho de nueve ocasiones había transformado en títulos en majors.
Pero Woods jugó mal el sábado, anotando bogeys en cuatro de los primeros ocho hoyos y convirtiendo apenas un birdie durante la ronda. Tiger lamentó la dificultad para leer los greens.
Y sin embargo, el torneo realmente se le escapó en los últimos tres hoyos del sábado. Si los hubiera jugado en par, Woods habría quedado a tiro de los líderes de cara al domingo. En cambio, los jugó en 2 sobre par y se encontró a cinco golpes de los punteros y empatado en el puesto 14 camino a la ronda final.
Woods nunca ganó un major viniendo desde atrás luego de 54 hoyos y nunca ganó un evento del PGA Tour arrancando peor que octavo entrando a la ronda final. Por eso las probabilidades no eran buenas.
Y las chances se esfumaron cuando Woods comenzó con bogey-bogey-doble bogey el domingo.
"Los primeros seis, simplemente no jugué nada bien", dijo. "No pude lograr nada que fuera positivo y fallé un par de veces del lado incorrecto, y eso es todo lo que se necesita".
Woods jugó los últimos 11 hoyos en 3 bajo par para salvar un resultado respetable y evitar su peor fin de semana en relación al par en un major.
De todas formas, su empate en el puesto 21 fue su peor actuación como profesional en el U.S. Open en 72 hoyos. Woods falló el corte en el U.S. Open de 2006 la única vez que le sucedió como profesional en el torneo- poco más de un mes después de la muerte de su padre. En 2003 quedó empatado en el puesto 20 en el U.S. Open.
Woods claramente se cayó el fin de semana. Apenas encontró 20 de 36 greens luego de haber acertado 25 de 36 en las primeras dos rondas. Además conectó 12 de 28 fairways luego de sumar 21 de 28 el jueves y viernes.
De todas formas, Woods se siente mucho mejor con su juego respecto a cómo se sintió luego de Augusta.
"Estoy emocionado por la consistencia", dijo. "Lo bien que le pegué toda la semana, realmente. No fallé tan mal esta semana. Los fallos fueron por apenas una fracción, lo cual es grandioso. Eso es lo que queremos que suceda. Y este campo de golf es tan demandante que una fracción te hace pagar el precio".
Cuando le preguntaron si dejó escapar una oportunidad, Woods no lo vio así.
"Bueno, podría decirse eso sobre muchos torneos", dijo. "Terminé cerca en majors antes, tuve la chance esta semana, y tendré otra la próxima semana en D.C.".
Woods no tiene demasiado tiempo para lamentarse por el U.S. Open, dado que tiene mucho golf por delante en su futuro inmediato.
El AT&T National comienza el 28 de junio en Washington D.C. y Woods jugará el Greenbrier Classic el 5 de julio. Luego de otra semana, llegará el British Open en Royal Lytham donde Woods aparecerá habiendo pasado 16 majors (se perdió cuatro por lesión) sin una victoria.
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