Todos los condimentos

  • ESPNdeportes.com | 19 June, 2012

MIAMI -- Drama.

Fue la primera palabra que se me ocurrió cuando estaba viviendo el cuarto juego entre el Oklahoma City Thunder y el Miami Heat.

Un verdadero partidazo que tuvo todos los condimentos para ser considerado uno de los mejores encuentros de la última década en las Finales de la NBA.

Lo tuvo todo, enorme efectividad, héroes, villanos, lesiones y errores incomprensibles.

El partido inició con un ritmo frenético, que a decir verdad, no pareció detenerse nunca. Los puristas del básquetbol dirán que fue un encuentro mal jugado, pero en lo personal creo que fue un gran espectáculo. El Thunder, de la mano de Russell Westbrook intratable, tomó una ventaja de 17 puntos en el primer cuarto. "Nosotros estábamos listos, pero ellos salieron con una intensidad impresionante", declaró el entrenador de Miami, Erik Spoelstra. "Crédito para ellos por su velocidad y determinación en ese inicio".

Scott Brooks tomó la sabia decisión de doblar a LeBron James, y la ofensiva de Miami parecía no encontrar el rumbo dado que los tripleros no tenían la mira acertada.

Sin embargo, todo eso cambió en cinco minutos en el segundo cuarto.

James no podía ingresar en la pintura, pero se dedicó a repartir el balón y con el ingreso del novato Norris Cole, quien le dio una inyección de energía a Miami, el Heat hilvanó una racha de 16-0 para volver a meterse en el encuentro.

"En un momento dado tuvo que sacar a Norris Cole de la rotación", recordó Spoelstra. "Pero ese chico es increíble, nunca bajó los brazos y hoy terminó siendo fundamental".

En efecto, porque apareció en el momento justo para que el Heat pueda revertir la mayor diferencia en la historia de la franquicia en postemporada.

La energía continuó en el tercer cuarto con un James brillante, que de no haber sido por una lesión de la cual hablaremos más en detalle en la siguiente columna, se habría convertido en el primer jugador desde Magic Johnson en tener múltiples triples dobles en las Finales de la NBA.

Se quedó en 26 puntos, 12 asistencias y 9 rebotes, pero volvió a demostrar por qué es el jugador más completo de la NBA.

Sigue teniendo unos playoffs memorables, bajo probablemente más presión que cualquier otro jugador en la historia debido a que convivimos en una era mediática donde cada pequeño detalle es analizado.

Hoy volvió a anotar un triple clave sobre el final, que puso a Miami a un triunfo de conseguir su segundo anillo. Con ese gran tercer cuarto --Miami mejoró su récord a 10-0 cuando gana ese período en estos playoffs--, el Heat consiguió el impulso necesario y luego logró alzarse con el triunfo a pesar de los esfuerzos de Westbrook. A fin de cuentas, hoy Oklahoma City no tuvo una tercera opción. James Harden volvió a tener un pésimo partido.

Lució sin confianza, falló lanzamientos sin marca (2 de 10), no podía ser ni la sombra de James a la defensiva y para colmo tuvo cuatro pérdidas de balón cuando el resto de sus compañeros tuvieron siete.

Si no levanta, la pelea del Thunder será cuesta arriba.

JUGADORES BIPOLARES

Considerando la serie que está teniendo Harden, tranquilamente podría encajar en este adjetivo, pero quiero dedicar este espacio a dos jugadores que fueron de los más influyentes en el resultado final.

Y qué mejor manera de empezar que con Westbrook, un base armador del estilo de Derrick Rose, que parece poder anotar cuando se lo propone; si jugaría en Chicago sin tener que compartir con Durant, probablemente sus estadísticas serían mejor aún.

De hecho si me preguntan a mí, creo que Westbrook tiene más talento que el ex JMV, dado que es más certero desde el perímetro. Hoy anotó 43 puntos --la cantidad de más alta en Finales desde Wade en el 2006--, y se cargó a su equipo en sus hombros.

"Russell tuvo un partido fenomenal", enfatizó Brooks.

"Juega a una velocidad inusual", agregó Spoelstra. "Hoy estuvo imparable".

Cuando parecía que Miami se escapaba en el tercer cuarto, Westbrook anotó 11 puntos consecutivos y mantuvo al Thunder a flote.

Un gran fragmento de la prensa lo ha criticado mucho por lanzar demasiado el balón, pero quedó claro hoy que Oklahoma no tiene una tercera opción viable en estas Finales, y que a Durant le cuesta desmarcarse. "No me importa lo que digan ustedes", sentenció Westbrook. "No es una batalla de prensa contra mí, es una batalla con mis compañeros en el intento de ganar un título".

Un talento realmente especial, aunque como sucede con el yin yan, en todo lo bueno hay algo malo.

En el caso de Westbrook, lo que te da, él también te lo quita.

Y sobre el final del partido cometió una pérdida de balón costosa y una falta incomprensible.

Había un diferencia de 12 segundos en el reloj con su equipo abajo por tres. No había necesidad de hacer falta, pero Westbrook no tomó consciencia del reloj, y cometió la falta que selló el pleito.

"Fue un error de comunicación de mi parte", admitió Westbrook. "Ahora no puedo hacer nada al respecto". Su entrenador no quiso tirarlo abajo del autobús y simplemente afirmó: "Tuvo un partido brillante".

A decir verdad, tiene un punto, y espero que a pesar de su costoso error, no se olvide todo lo que hizo hoy. Un jugador bipolar, es cierto, pero que no tiene que envidiarle nada a nadie en la NBA.

Y hablando de Roma, Miami tiene uno de estos personajes en su plantel.

No lo digo por su talento, que lejos está del de Westbrook, pero sí porque se trata de un jugador frustrante. Mario Chalmers, quien hoy fue enorme para el Heat.

Chalmers había encestado apenas 2 de sus últimos 18 lanzamientos en los anteriores dos juegos, y hoy comenzó torcido otra vez.

Sin embargo, Chalmers tiene el gen de momentos importantes.

"Él genuinamente cree que es el mejor jugador de este equipo", dijo Wade. "Es una bendición y maldición a la vez".

En otras palabras, no tiene miedo de momentos importantes.

Desde la Universidad de Kansas hasta ahora, Chalmers siempre apareció en momentos importantes.

Hoy no fue la excepción. Anotó 25 puntos importantes, aprovechando que el Thunder colocó a Kevin Durant a marcarlo para "evitar que se meta en problemas de faltas".

"Fue una falta de respeto", expresó Chalmers. "Sintieron que no los iba a forzar, y sabía que iba a poder penetrar con Durant marcándome".

A UN TRIUNFO DE LA GLORIA

Las estadísticas no están del lado del Thunder, considerando que los equipos que han estado 1-3 en las Finales de la NBA, tienen un récord de 0-30 en la historia. Cabe aclarar que sí se han revertido ocho series desde el hueco 1-3, pero nunca en Finales.

No obstante, el Thunder no va a bajar los brazos.

"Este equipo siempre va a pelear" enfatizó Brooks. "Tenemos un gran equipo enfrente, pero vamos a salir con mucha energía para intentar volver a Oklahoma".

Si lo van a hacer, alguien fuera de Durant y Westbrook va a tener que aparecer.

Al Heat se lo ha criticado mucho por su falta de profundidad en la banca, pero hoy demostró ser más profundo que el Thunder, y ganó con un verdadero esfuerzo de equipo.

"Creo que siempre han subestimado nuestra banca", declaró Chris Bosh, quien anotó 13 puntos y bajó 9 rebotes. "Somos un equipo con todas las letras y hoy todos aportaron".

En efecto ya mencionamos lo de Cole y Chalmers, lo de Shane Battier sigue siendo enorme en ambos costados, y hoy James Jones les dio buenos minutos.

El Thunder va a tener que volver a cerrar los juegos más contundentemente, aunque Brooks asegura que la inexperiencia no es factor.

Oklahoma City tiene la capacidad para ganar tres seguidos, porque de hecho venció a los Spurs en cuatro ocasiones en fila en la Final de Conferencia Oeste.

Pero no será sencillo ante un equipo como el Heat, así como Miami sabe que no será sencillo cerrarlo.

"Estamos hablando de una batalla de pesos pesados", concluyó Spoelstra. "Dos equipos que están dejando todo y jugando una serie con una intensidad sin precedentes".

No puedo estar más de acuerdo Erik.

Y no puedo esperar a que llegue el jueves.

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